IMPRESCINDIBLES DE ROMA
Aquí te presentamos aquellos lugares que no debes perderte en tu visita a La Ciudad Eterna
La gastronomía romana es una de las más deliciosas de Italia, basada en ingredientes sencillos pero con sabores intensos. Aquí tienes una selección de los platos típicos que no os podéis perder:
Pasta
La pasta en Roma es una religión. Olvidad la nata y el beicon; la auténtica cocina romana se basa en unos pocos ingredientes clave que crean platos memorables.
Spaghetti alla Carbonara: El plato más famoso. La auténtica carbonara romana se hace con yema de huevo, queso pecorino romano, pimienta negra y guanciale (papada de cerdo curada, no beicon). Es cremosa, intensa y una experiencia obligada.
Tonnarelli Cacio e Pepe: Una joya de la sencillez. Pasta fresca con queso pecorino romano y pimienta negra. La maestría del plato reside en la emulsión perfecta de estos dos ingredientes para crear una salsa cremosa y adictiva.
Bucatini all'Amatriciana: Si os gusta el tomate, este es vuestro plato. Se elabora con guanciale, salsa de tomate, guindilla y queso pecorino. Los bucatini son como espaguetis más gruesos y huecos, ideales para atrapar la salsa.
Pasta alla Gricia: Conocida como la "Amatriciana blanca", es el predecesor de la versión con tomate. Lleva solo guanciale, queso pecorino y pimienta. Un plato robusto y delicioso.
Entrantes (Antipasti)
Supplì: Parecidos a las croquetas, son bolas de arroz rebozadas y fritas, rellenas de salsa de carne (ragù) y un corazón de mozzarella que se estira al romperlo. Se encuentran en pizzerías y locales de comida para llevar.
Carciofi alla Giudia: Alcachofas fritas al estilo judío, una especialidad del gueto judío de Roma. Las alcachofas se fríen enteras hasta que quedan crujientes como patatas fritas y se abren como una flor.
Carciofi alla Romana: Otra versión, esta vez estofadas con ajo, menta y aceite de oliva, resultando tiernas y con un sabor muy delicado.
Platos principales (Secondi)
Saltimbocca alla Romana: Su nombre significa "salta a la boca". Son filetes finos de ternera con jamón (prosciutto) y salvia, cocinados en mantequilla y vino blanco. Un plato simple pero extraordinariamente sabroso.
Coda alla Vaccinara: Para los más atrevidos. Es un estofado de rabo de buey cocinado a fuego lento con tomate, apio, pasas y piñones. La carne se deshace en la boca.
Polpette alla Romana: Albóndigas tradicionales romanas, cocinadas en una salsa de tomate con hierbas. Perfectas para mojar pan.
Postres (Dolci)
Maritozzo con la Panna: El desayuno o merienda por excelencia en Roma. Es un bollo dulce y esponjoso relleno de una generosa cantidad de nata montada.
Crostata di Ricotta e Visciole: Una tarta de origen judío-romano hecha con una base de masa quebrada, rellena de queso ricotta cremoso y mermelada de guindas (visciole). Deliciosa y refrescante.
Gelato: No puedes irte de Roma sin probar un buen helado artesanal. Busca heladerías que tengan los sabores en recipientes opacos y que no tengan colores demasiado vivos, ya que esto suele ser un indicativo de que usan ingredientes naturales.

